La autonomía del arte es una utopía, quizás una de las más bellas ingenuidades. La renuncia del Nobel por parte de Sartre ilustra el enfrentamiento continuo entre cultura y poder.
La autonomía del arte es una utopía, quizás una de las más bellas ingenuidades. La renuncia del Nobel por parte de Sartre ilustra el enfrentamiento continuo entre cultura y poder.